¿Sabes cuidar de tus ojos en verano? Te contamos la importancia de por qué hacerlo.

incluso para tratar el cabello, además de hidratarnos correctamente tanto por dentro como por fuera, y hay quien incluso va más allá y toma complejos orales para preparar la piel al sol unos meses antes de la exposición, pero… ¿sabes tener cuidado de tus ojos en verano?
Los ojos son muy sensibles, sobretodo la conjuntiva, esa capa externa que los envuelve y los protege de agresiones externas. En verano, estas agresiones se acentúan pues el calor es un factor desencadenante para deshidratarnos con mayor facilidad. Si la conjuntiva se deshidrata el ojo se seca con mayor facilidad y además queda expuesto a los agentes externos tan dañinos.

1. El calor.
Las altas temperaturas y el exceso de sequedad ambiental y humedad hace que perdamos agua en nuestros tejidos. La conjuntiva se reseca, y el ojo queda desprotegido. La propia sequedad ya crea un inconveniente: aparece el síndrome del ojo seco. Causa picor, escozor e incluso dolor. Mantener una buena hidratación tanto por dentro como por fuera es la clave para evitar la deshidratación.
2.Los rayos UV.
Los rayos del sol inciden directamente sobre todas nuestras mucosas, en la piel llega a enrojecerla, se activa la melanina y aparece el bronceado; siempre y cuando este proceso se lleve a cabo de forma correcta, claro está. En caso contrario este enrojecimiento perdura, se acentúa y llega la quemadura solar. Pero, ¿qué pasa en nuestros ojos? Los rayos solares inciden directamente sobre nuestros ojos, pudiendo llegar a provocar enfermedades graves como la queratitis o melanomas
3. El cloro y la sal.
El cloro, la sal y otros agentes químicos presentes en el agua de las piscinas y de las playas pueden llegar a debilitar nuestro lagrimal. El ojo queda así más desprotegido aumentando la probabilidad de tener conjuntivitis, y queratinitis, así como ojo seco y visión borrosa.
1. Para evitar el calor, no podemos hacer demasiado. Es típico en esta época del año. Lo que sí podemos hacer como buena práctica es mantener una buena hidratación a lo largo del día, como os comentábamos en el anterior párrafo. Además evitar la exposición al sol en horas de máxima insolación así como tomar alguna ducha de agua fría nos ayudará a controlar los contrastes de temperatura.
La correcta hidratación a base de agua* es fundamental para mantenernos bien hidratados, pero además el tejido del ojo es muy sensible y necesita de mayor cuidado. Una correcta hidratación ocular con gotas hidratantes ayudará a mantener la conjuntiva saludable. Es importante además recordaros, que antes de aplicar cualquier producto en el ojo, debemos mantener una buena higiene ocular.
*otras bebidas como refrescos, bebidas energéticas, y alcohol inducen a la deshidratación.

Foto protectores oculares como tal no existen, el gran aliado aquí será usar unas buenas gafas de sol. Las gafas de sol deben llevar certificación CE, de esta forma se garantiza que cumplan con los requisitos para protegernos al 100% de la filtración de la radiación UV. Podemos escogerlas con grado de protección des de 0 hasta 4 dependiendo de nuestra necesidad, pero siempre deben protegernos al 100% de la filtración. Además se tienen que adaptar al tipo de actividad que desarrollemos. A veces se escogen gafas muy oscuras que no permiten una visión clara para conducir o para determinadas actividades al aire libre.
Los niños especialmente deben usar gafas de sol con garantía CE. Sus ojos son más permeables a la luz y son más susceptibles a sufrir alguna patología asociada.

Además, nuestros ojos son más susceptibles de sufrir alguna infección asociada a este hecho. A parte de no abrir los ojos mientras estemos debajo del agua, es conveniente usar gafas que se adapten a nuestra morfología. En caso de usar lentes de contacto deberás quitártelas antes y usar unas gafas que se adapten a tus necesidades.
Indistintamente, después de tomar cualquier baño es conveniente lavar nuestros ojos con agua dulce y usar algún producto adecuado para nuestra higiene ocular, como pueden sertoallitas oftálmicas, espumas para el lavado, geles especiales, etc. Es importante también no compartir la misma toalla para secarnos ya que aumenta el riesgo de contagios de infecciones. Y sobre todo, recuerda hidratarte correctamente usando el producto oftálmico que mejor se adapte a tus necesidades.
Si aun tomando estas precauciones detectas cualquier malestar, picor, rojez, escozor, debes acudir a tu especialista.

- Fruta
Consume sobre todo la fruta con colores vivos: rojos, morados, azules. Son bienvenidas las fresas, cerezas, arándanos, moras, frutos rojos en general. Contienen taninos y polifenoles que ejercen un papel antioxidante y protector especialmente para nuestra salud ocular. Otras frutas como naranja, pomelo, albaricoques y sandía son también de gran interés.
- Verduras
Tomate, zanahoria, calabaza, repollo. Al igual que la fruta contiene antioxidantes para proteger y fortalecer nuestra salud ocular.
- Grasas saludables
Aceite de oliva virgen extra (AOVE), aguacate, aceite de semillas y semillas enteras, frutos secos enteros y sus cremas. Contiene un tipo de grasa: ácidos grasos poliinsaturados que ayudan a mantener la membrana y la estructura de nuestras células, además de intervenir en una correcta hidratación y elasticidad de las mucosas.
Recuerda al hacer tu botiquín este verano y añadir tus productos para una buena salud ocular.

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