
El sufrimiento de la piel
La sequedad cutánea, irritación e incomodidad son las principales manifestaciones de la piel atópica, a las cuales se une un riesgo de sobreinfección debido a la alteración de la barrera cutánea. La DA, causa comezón e inflamación de la piel. Típicamente afecta las partes internas de los codos, atrás de las rodillas y la cara, pero también puede cubrir la mayor parte del cuerpo.
Empeora en otoño, cuando la humedad ambiental es más baja y la piel se reseca más de lo normal. Los factores ambientales que influyen en su empeoramiento son:
Recomendaciones generales
El diagnóstico de una piel atópica se realiza por observación y preguntando al paciente por los síntomas. El tratamiento consiste en restituir el manto hidrolipídico bien con tratamiento tópico (cosméticos) en casos leves, o bien con medicamentos en casos de atopia moderada y grave: antihistamínicos (para aliviar el picor) o incluso, cremas con corticoides (deben reservarse para lesiones importantes y por periodos cortos de tiempo – 3 días–).
También recomendamos otras medidas efectivas a tener en cuenta:
La ayuda de la cosmética
En la piel atópica la barrera lipídica se ve alterada por lo que la epidermis es más permeable y ejerce menos su función barrera. Además, tal y como explica el Dr. Pibernat (dermatólogo), “existe una mayor pérdida de agua y un aumento de la colonización aureus, que produce una alteración de la inmunidad cutánea”.
La cosmética especial para este tipo de pieles aporta calma y bienestar, aliviando el picor, al restaurar la barrera cutánea. Igualmente, es importantísima la correcta higiene de la piel, ya que de ésta depende su bienestar.
Los baños han de ser cortos (mejor duchas) y con agua templada, con un producto adecuado y posteriormente realizar una adecuada hidratación con los productos recomendados por su médico o farmacéutico.
Es primordial que el ritual diario sea muy completo. Se deben combinar 2 acciones: higiene y tratamiento, para calmar inmediatamente y proteger la piel para mañana.
Los productos de higiene limpian con suavidad, calman y protegen las pieles secas con tendencia atópica. Calman la sensación de picor ligada a la sequedad cutánea. Las fórmulas se desarrollan con los mismos productos activos que los cuidados emolientes. De esta manera, ayudan a reconstruir la barrera cutánea y a calmar.
Hidratar, una vez al día, para reducir la sequedad y calmar la piel es esencial para cualquier tipo de piel, pero es aún más importante en pieles atópicas. En farmacia podrás encontrar cremas con diferentes texturas, desde las más fluidas a las más untuosas, para adaptarse tanto a la estación del año como a tus necesidades. Las cremas más aconsejadas son aquellas con bases suaves, con ingredientes como avena, calamina, óxido de zinc, laureth-9, agua termal a base de pétalos de rosa o aceite de caléndula, ya que éstos hidratan en profundidad, calman la irritación de la piel y restauran la barrera cutánea. Además, los tratamientos en versión Cosmética Estéril (sin conservantes) que encuentras en farmacia posee una mayor tolerancia y seguridad para tu piel.
La dermatitis atópica es un proceso crónico y se deben adoptar los cuidados necesarios de forma óptima para tener las mínimas molestias y convivir con ella de la forma más cercana a la normalidad.
La sinergia de la dieta, las medidas ambientales y terapéuticas, producirán un bienestar selectivo en cada paciente.
Bibliografía:
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