En verano con las altas temperaturas y la humedad se incrementa el riesgo de sufrir intoxicaciones alimentarias, te contamos cómo evitarlas.

Alguna vez te habrá podido pasar o conoces el caso de alguien cercano que ha olvidado el caldo en la encimera y sin guardarlo en la nevera cuando y al día siguiente encontrarlo con sabor agrio.
Te contamos cómo conservar, descongelar y cocinar los alimentos de forma segura este verano. Toma nota porque estas recomendaciones realmente te sirven para el resto del año.

Empezaremos por la joya de la corona del verano:
Los huevos se mantienen a temperatura ambiente en el comercio pero al llegar a casa hay que refrigerarlos. Esto pasa porque con el transporte no se puede garantizar la cadena de frío. El huevo como ya sabes es un alimento muy sensible a cambios de temperatura, es por esto por lo que tienes que guardarlo en la nevera al llegar a casa.
A la hora de consumirlos no los laves con agua, ni uses ninguna esponja o jabón. La cáscara del huevo es muy porosa y esto podría hacer que la suciedad traspasara dentro del huevo. En caso que hubiera algún resto de paja o residuo de la granja retíralos con un cepillo o un trapo seco justo antes de cocinarlo.
Si te gustan las mayonesas, la salsa rosa o cualquier salsa que lleve huevo tienes que saber que es recomendable consumirlo en las siguientes 24 horas y mantenerla refrigerada mientras no se consuma. Intenta calcular bien la cantidad para no despreciar salsa.
Otra recomendación para mejorar la vida útil de la salsa y evitar que se estropee con facilidad es hacer la salsa con huevo cocido, o bien mantenerla unos minutos al baño María ¡Te sorprenderá el sabor!
Para evitar riesgos con la fruta fresca es importante lavarla bien antes de consumir. Incluso puedes sumergirla con agua y echar unas gotas de desinfectante para uso alimentario justo antes de comerla. Importante no guardarla lavada porque aumenta el riesgo de crecimiento de patógenos.
Las frutas de piel gruesa como el melón la sandía o la piña, no debes cortarla en la misma tabla de cocina donde preparas otros alimentos, suelen tener entre sus hendiduras de la piel restos de barro o suciedad y contaminaría la tabla de cortar.
Para que los plátanos duren más tiempo los puedes envolver por la parte del racimo con papel de aluminio, de periódico o film.
Si la fruta está demasiado madura, sobretodo sin moho, tritúrala y haz smoothies saludables o trocéala y guárdala en el congelador. Los cubitos de fruta te servirán para hacer helados caseros.
El truco del limón para que la fruta no se ponga negra seguro que ya te lo sabes, aunque quizá no sepas que con el pardeamiento la fruta (hablamos de cuando se oscurece el plátano, la manzana o la pera) también se aprovecha mejor el hierro.
La verdura fresca consérvala en la nevera, la que compres en el súper que esté a temperatura ambiente ésta sigue almacenándola también a temperatura ambiente. Es el caso de las patatas, el tomate y las cebollas. No necesitan frío.
Los tomates guárdalos con su rabillo y boca abajo.
Puedes guardar las verduras de hoja grande limpias y cortadas en un recipiente hermético con un papel de cocina en la base. De esta manera te permitirá tener listas para consumir durante más tiempo las hojas tiernas de la lechuga, por ejemplo.
Si quieres cocinar cantidad de verduras para tener varias comidas listas de la semana solo tienes que guardarlas en recipientes herméticos y cuando estén enfriadas guárdalas en nevera o congelador dependiendo del tiempo que tardes en volverlas a consumir. Esta técnica la puedes usar para el resto de tus platos de carnes, pescados, arroces…
Y como no también la puedes desinfectar como te hemos contado en el apartado de la fruta.
El pan no tiene demasiado misterio, la mayoría sabéis cómo guardar correctamente el pan, pero alguna vez habéis visto unas motas de color verde/oscuro en el pan o incluso en galletas o bizcochos…? No vale con raspar la zona afectada, hay que desechar ese trozo porque igualmente puede haber contaminación por levaduras.
Si te ha sobrado pan y ha quedado seco lo puedes tostar, o triturar para preparar sopas o gazpachos. También lo puedes cortar antes que se seque i congelar en porciones.
En el caso del pan demolde, si no lo vas a consumir antes de su fecha de consumo preferente es mejor que lo congeles directamente.
El pescado fresco se puede tener un par de días en la nevera antes de consumir, si has comprado en mayor cantidad lo puedes limpiar y trocear y guardar en porciones en el congelador y consumir antes de la fecha que te aconseje el fabricante de la nevera que tengas.
Si quieres tomar pescado crudo lo debes congelar durante 5 días o bien marinar en vinagre o limón almenos 3 días antes de consumir.

Toda precaución es poca con las altas temperaturas que estamos viviendo. Si estás en algún país durante tus vacaciones donde creas que no se puede garantizar todos estos procesos te aconsejamos unas instrucciones muy básicas para evitar una intoxicación alimentaria:
En caso de intoxicación alimentaria dirígete al centro de salud más cercano. Los síntomas más característicos son: malestar general, escalofríos, diarrea, vómitos, náuseas, dolor de cabeza…
Sobre todo no cortes la diarrea con antidiarreicos, el agente patógeno aún sigue en tu organismo y puedes tener una recaída más agresiva.
Hidrátate con suero oral. Toma despacio una bebida isotónica en caso de no tener suero.
Elimina los alimentos con fibra, lactosa.
La toma de carbón vegetal te ayuda a eliminar el tóxico alimentario.
Si tienes dudas de cómo organizar tu botiquín ven a Farmacia Cirici donde te asesoraremos.
Opiniones de nuestros clientes
Recibe nuestras novedades